La vida nunca te lo puso fácil,
desde pequeño aprendiste a luchar
como sábio caballero
vencías la adversidad.
Viajaste por tierras lejanas
sin más compañía que la soledad,
pero eso te hizo más fuerte
aprendiste amar.
Te convertiste en maestro
de esos que saben dar,
las mejores lecciones
con humildad.
Me enseñaste una doctrina
que es difícil de olvidar,
lo importante en esta vida
es la libertad.
Mi padre adorado
por tí siempre sentiré,
que el más preciado regalo
en tí lo encontré.

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