A las dos menos diez
irrumpiste en mi vida
como esa flor
que brilla a medio día.
Tu llegada así inundó
mi mundo de alegría,
y mi corazón cantó
la más bella melodía.
Sorprendiste la madrugada,
que de luz se iluminó,
por que eres tu mi vida
un ángel que Dios me envió.
Y así pasan los años
llenandolos de dicha
pues esres tu hijo mio,
la estrella que me guia.
Nunca tendré el tiempo suficiente,
para poderte decir
No fue la vida tan bella
hasta que te conocí.

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