Una mañana te levantas cansado, deprimido y no sabes como vas a seguir adelante.
Parece que llevaras un saco a la espalda de una tonelada.Hay un momento en el que te enfadas contigo y decides dejarlo todo, abres la puerta y te marchas. Vas con un equipaje pesado, lleno de quejas, frustraciones, enojos y culpa; pero de eso no eres del todo consciente.
Caminando has llegado al puerto, te diriges a un velero y decides salir a navegar. Desamarras y sales a alta mar dispuesto a olvidarte de todo y de todos...
La brisa va rozando tu cara, te sientes libre y relajado. No sabes cuanto tiempo ha pasado, pero contemplando la inmensidad del mar has olvidado fijar un rumbo.
Algo empieza a inquietarte, surge la ansiedad, la preocupación-¿Donde estoy?
Los instrumentos de navegación no funcionan, empiezas a enfadarte contigo mismo pues no sabes que hacer.
Te sientes perdido, abandonado y comienzas a llorar como un niño. Tu llanto es triste y amargo, miras al cielo y clamas a Dios que te ayude. Ves la inmensidad del mar y te sientes pequeño, tedas cuenta de lo vulnerable que eres.
Miras al horizonte y en tu rostro se vislumbra una sonrisa, el corazón comienza a latir muy deprisa. Hay, frente a ti,¡es sorprendente¡ ¡Dios me ha oído¡ Una isla.
Desembarcas, está cubierta de vegetación, árboles de muchas especies y flores que jamás habías imaginado. Caminas dejantote llevar escuchando el canto de las aves que habitan ese lugar.Te sientes atraído por el murmullo de una cascada y lentamente sigues el sonido del agua fluyendo. Al llegar allí contemplas el agua transparente y de color turquesa. La temperatura del agua es tan agradable que comienzas a desvestir te y te introduces en ella.Todos los pensamientos, sentimientos y juicios que habías hecho sobre ti y los demás fluyen hacía fuera. Te sientes limpio y puro. Ese peso que cargabas por la mañana ha desaparecido. Te sientes en armonía con la naturaleza que te rodea.
Nadas hacia la orilla y te envuelves en tu ropas el sol seca tu cuerpo deliciosamente. Te sientes atraído por la magia del lugar y descubres un templo maravillo detrás de unos árboles que están floreciendo en tonos amarillos, rosas y blancos.
De el sale un ser luminoso que irradia luz, te saluda con una tierna sonrisa y sientes olas de un amor muy profundo. T e toca con suavidad y te transmite mucha paz, comprension y una gran alegria por este encuentro. Sientes que este ser es una parte de tí y que lo conocieras de siempre.
Cierras los ojos y te gustaria transmitir todo esto a los seres que te acompañan en tu vida. El se despide, sientes que te ha transmitido muchas cosas que debes compartir pero al abrir los ojos te das cuenta que todo ha sido un sueño. Te has levantado lleno de amor y un profundo agradecimiento pues saves en lo más profundo de tu ser que la vida solo dura un tiempo.

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