El fuego violeta de la transformación de la libertad
arde, arde y arde
a través y alrededor de cada electrón de mis cuatro cuerpos elementales,
arde en el cuerpo material, mental, intelectual y espiritual.
Transforma cada vibración disonante en luz,
hasta que responda al deseo divino.
¡Yo perdono¡ ¡Yo perdono¡ 'Yo perdono¡
Con todo mi ser
a todo el mundo, lugar, circunstancia, que en alguna ocasión me causó daño.
Yo perdono ...(ocasional mente introducir nombres),
él/ella es libre y yo soy libre.
Somos eternamente libres.

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