Muchas ansias por venir
os trajeron prematuros
a esta vida.
Tuvisteis que luchar
para presentaros ese día.
Pero vuestra luz lució
con mucha fuerza y valentía,
y mi corazón cantó
con un himno de alegría.
Dos luceros
sois mis niños,
luceros del alma mía.
Que vuestros ángeles os protejan,
de las inclemencias de la vida
Cuando la noche estalle
y la luna os sonría.
Pensad luceros de mi alma
que es el amor
de vuestra tía.

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