Como la ciudad que lleva tu nombre
albergas en ti un misterio
ese que pocos conocen
ese que llevas por dentro.
Tu rostro refleja un enigma
como si de una diosa egipcia se tratara
y a veces eres consiente
cuando en el agua
te miras la cara.
Amiga de las estrellas
esas que lucen
en las noches claras
son ellas las que te dicen
quien eres
cuando quieres escucharlas.
Un día no muy lejano
el viento cálido a ti llegará
soltará de ti ese velo
descubriendo la verdad.
Yo estaré allí contigo
como si de un pacto se tratara
ese que hicimos hace milenios
a las aguas del río
a las aguas sagradas.

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